Hola a todos.
Hoy no voy a ser yo el que escriba, hoy os dejo una entrada redactada
por una amiga, una señorita que le encanta escribir pero no sabe si enseñarlo
al mundo, me gustaría que le dejaseis aquí un comentario diciendo que os parece
y si os ha gustado, espero que lo hagáis y así convencerla para que escriba
ella un blog. Muchas gracias.
La soledad más que mala es bondadosa. Te brinda la
tranquilidad que el día te roba. Deja tus pensamientos a merced de propio
juicio. Es ella quien te ayuda a descubrirte, a saber quien eres, de que
careces y que te sobra. Dejas la soberbia y la modestia a un lado y te quedas
desnuda de sentimientos. Tu cabeza se vuelve el nudo de una novela de dudoso y
lejano fin.
Te pierdes, retomas lo que dejaste atrás o
simplemente cae olvidado. Otro capitulo más. Quizás sea así
como escribimos nuestra historia. Como nos creamos a nosotros mismo, o a veces,
destruimos.
Si solos no aparecen, ayúdate de música, llénate de
ella, sumérgete, que invada tu mente. Mira como se van deshaciendo nudos, como
empieza la oscuridad a inundarse de rayos largos y blancos, como algunos desaparecen,
se deshacen, se convierten en polvo. Polvo que vuela a merced de un viento, que
te arrastra a t también, pero a la tranquilidad, a la libertad de pensamiento.
Conoces un rincón de tu mente que antes no había visitado. Estas sola, pero te
sientes acompañada, recibes calor, desconocido, pero te tranquiliza aun
mas.
Llama a ese rincón soledad, dale nombre propio y
quiérelo, mímalo, búscalo cuando más triste estés, cuando te canses de escuchar
a gente y no entender nada de lo que dicen. Cuando el mundo no te ofrece nada
mejor que experimentar ese día, cuando crees que el sueño es la única forma de
acabar el día. Olvídate, siente el aroma, porque Soledad también tiene aroma,
el aroma de cuando eras pequeña y el mundo no era más que un enorme parque donde
tu única preocupación era no perder el juguete, porque incluso jugar sola te
gustaba, ¿lo recuerdas? Ya de pequeña la soledad, la buena, no te asustaba.
Quizás Soledad es nuestro origen, nuestro principio,
de donde venimos antes de pisar la Tierra. Es un estado mental como cualquier
otro o bien puede ser nuestra propia realidad y este tecleo no más que una
visión desde allí. ¿Y si es así? ¿Y si ese lugar al que escapamos, en realidad
es nuestro verdadero hogar? Un perpetuo pensar, descansar. Una inmensa
tranquilidad de pureza y música. ¿Y si somos poesía en un estado mental? O
simplemente el pensamiento de algún crio aburrido, que nos dibuja en un folio
cualquiera que encuentra.
Párate a pensar y fíjate que nuestro fin es siempre
el mismo, el pensamiento, la evasión, el aislamiento de la mente para descansar
de lo externo a ella. Incluso en el sueño has llegado a ese mismo sitio, a
Soledad. No es desconocido, de otro modo nos asustaría, porque somos básicos y lo desconocido asusta.
Un GRAN abrazo.
Oscar (@OscarMostoles)
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