lunes, 20 de agosto de 2012

Reinventarse y Mi historia con el 11


Hola a todos!!

Esta es la entrada undécima, un número que es muy especial para mí. El que tengo en casi todas las camisetas con las que he jugado y el número que lleva bastante gente a la que aprecio mucho, el primero que pienso cuando me dicen di un número, el que voy a tener junto a mi durante mucho tiempo… Por todas esas razones y por alguna mas esta entrada es importante y tratare un tema importante.

Durante todo el tiempo que llevo ligado al baloncesto me he tenido que reinventar muchas veces. Las primeras fueron como jugador, por coger más importancia, por cambiar de entrenador, por exigirme yo mismo hacer algo diferente o simplemente porque la experiencia que vas cogiendo te hace jugar de otra forma a la que lo hacías antes.

Como entrenador me gusta y me pido reinventarme casi cada temporada. Me gusta mucho hacer cosas diferentes, me gusta buscar dentro de mi cosas que no hice aun, conseguir sorprender a mis jugadores o a compañeros. Todo esto de reinventarse como entrenador suelo intentarlo para hacer cosas nuevas aunque muchas veces que las veo luego en otros sitios que lo hacían de antes o que justo empezaron en el mismo momento. También creo que todas las ideas se producen por la unión de todo lo anterior vivido.

Espero que no llegue el día en que no me apetezca cambiar nada de mí porque significaría que pierdo el afán por mejorar, por ser diferente, por buscar los detalles que hacen a cada uno especial a otros que simplemente son monótonos, austeros y que siguen una misma línea siempre de trabajo.

Dentro de todo esto tengo claro que nunca puedo perder la esencia que hay dentro de mí. Todos tenemos la nuestra solo hay que saber encontrar el “aliño” que haga que para los demás seas atrayente.

Voy a cambiar de tema aunque no suelo hacerlo pero me apetece y os voy a regalar mi pequeña historia con el 11.

Todo empezó cuando yo aún jugaba al tenis y veía baloncesto en la tele, me maravillaba un jugador que llevaba el 11 y jugaba en el Estudiantes, ese jugador era Alberto Herreros que me parecía una maquina. Luego se paso al Real Madrid y a la selección, por esas fechas yo ya empezaba a hacer mis pinitos en la escuela del Móstoles y antes del primer partido me preguntaron qué número me gustaría llevar y sin dudarlo rápidamente conteste “El 11 que lleva Herreros!!”, varios compañeros míos me miraron raro pero yo estaba encantado con mi camiseta, con mi número, número que pronto se convertiría en importante para mí.

Alberto Herreros "Caviar"


Después siempre lo he tenido en todos los sitios donde jugué, solo quitando dos años que me toco coger otro ya que estaba Jaime en el equipo y era más mayor que yo me toco coger otros números. A parte de con mis equipos tuve la suerte que en varios 3x3 y en el AllStar de Móstoles que pude participar he tenido esos dos unos en mi espalda.

Ya no significa un simple número en una camiseta es mucho más que eso para mí, significa sensaciones que no puedo explicar, además lo lleva gente muy importante Gemma, Macein, Patri, Jara, Diego, el año que viene lo llevara David, Pilu lo ha tenido algún año, Jaime lo ha llevado siempre aunque espero que este año no nos disputemos tenerlo, etc.


Un GRAN abrazo!!

"La esencia de cada uno es algo mágico, único y especial que hay que saber explotar"

Oscar (twitter: @oscarMostoles)

lunes, 6 de agosto de 2012

Las comparaciones son odiosas.


Hola a todos!!

Antes de empezar a comentar decir que soy de los mayores aficionados a la selección española y al juego del Real Madrid de este año y de los que como entrenador intenta hacer un tipo de juego del mismo estilo, con una defensa intensa, movimiento rápido de balón y a mí me gusta intentar correr el contraataque un poco más de lo que lo hace España.

Después de este alegato a favor de la selección empiezo lo que realmente es la entrada del blog y con la que pronto entendereis porque digo lo anterior.

Como se suele decir las comparaciones son odiosas, comparar unas personas con otras, comparar jugadores que has tenido con los nuevos, comparar equipos, entrenadores… pero esto de comparar que todos lo hacemos puede producir un síntoma de insatisfacción con algo realizado.

Os preguntareis porque hago este comentario pero es porque hace muy poco escuche a un padre decir a un jugador “así es como tenéis que jugar vosotros el año que viene, jugar como la selección española”, entonces mi cabeza pensó: “Que bien y que ganas tengo de que llegue septiembre y poder poner en mi equipo a Pau, Ibaka, Rudy, Llull y Calderón”.

Esas simples palabras tienen muchas cosas malas, primero y la que más me importa es que al chico le metes la presión de que tienen que jugar de una manera para la que no está preparado lo que lleva a que no disfrutará, también que como el padre no verá ese resultado en la pista soltará malos comentarios, etc.

Muchos chicos que tienen entre 12 y 17 años ese tipo de crítica lo puede aceptar y servir para venirse arriba y mejorar en su rendimiento pensado quiero intentar hacer eso que vi a Carroll, pero como hasta que no vaya creciendo no llegará a esos niveles al final entrará en una frustración y no podrá seguir con su mejora.

Con esto no quiero decir que se tenga que hacer todos los comentarios positivos sobre el juego y sacar las toallas y pompones para animar (aunque estaria genial ver a los padres con ese impetu de animar al equipo de su hijo) pero sí que la gran mayoría no sean comentarios malos, porque mi ideal es que los padres no comenten cosas técnicas a los hijos que para eso están los entrenadores que ya les metemos mucha caña y que se dediquen a animar.

Un GRAN abrazo!!

"No te comas la cabeza. Comete el mundo"

Oscar (twitter: @oscarMostoles)

 PD: Gran ejemplo de afición la del Perfumerias Avenida de Salamanca.